3.5.03. Director 1992/93: Carlos Castilla Bendayán – CMLP22

QUE SIGNIFICO SER DIRECTOR DE COLEGIO MILITAR LEONCIO PRADO.

Eran los últimos días del año 1991, aún era Teniente Coronel del Ejército del Perú, cuando oficialmente me comunicaron que a partir del 01 de enero próximo seria el Director del Colegio Militar Leoncio Prado, mi colegio, pues soy integrante de la XXII Promoción, ese día ascendería también a Coronel a mis cuarenta años luego de 20 años de servicios como oficial a lo largo y ancho del país. Esto me causo una gran alegría pero también comprendía que era una gran responsabilidad y un tremendo reto profesional.

Asumir el comando y la dirección del CMLP fue una gran emoción, estar en la oficina del director por primera vez fue impresionante, a ella cuando era cadete, solo se llegaba si habías hecho algo muy bueno o algo muy malo, lo cual no fue mi caso, casi 50 años de historia estaban allí presentes, recordaba a los directores de mi época, el Coronel Diez Canseco y el Coronel De Rivero, cuando ellos salían al balcón, yo los veía como personas muy mayores, inalcanzables, pensaba que igual me verían los cadetes, surgió en mí una primera tarea, estar cerca de los cadetes, ser su guía y su líder, comandando con el ejemplo y sembrando en ellos valores para el futuro.

Los primeros meses los dedique a poner en buenas condiciones al colegio para recibir a los cadetes, nuestra prioridad, tarea difícil pues no se disponía de los recursos necesarios, el colegio estaba literalmente destrozado, el Pabellón Dulio Poggi estaba abandonado, se podía ver el cielo desde las cuadras en el primer piso, no había techos, tampoco había agua suficiente para la cantidad de cadetes que pronto llegarían. El año anterior los cadetes del quinto año habían vivido en La Siberia en muy malas condiciones, así me dedique a buscar apoyo para cambiar rápidamente esta condición. En poco tiempo y con motivo de que el colegio cumpliría 50 años de funcionamiento, logre el apoyo del gobierno central, la Municipalidad Provincial y del gobierno regional del Callao, superamos estas malas condiciones rápidamente y trajimos de vuelta a los cadetes al pabellón tradicional para el quinto año, pues lo remozamos completamente y solucionamos otros problemas de la vieja instalación del cuartel de la Guardia Chalaca.
En lo personal, podría decir que nuestro colegio militar había cambiado mucho en muchos sentidos, ya no existía la famosa imprenta, ni los ilustres profesores que teníamos en los años anteriores, la gran mayoría de ellos autores de los libros que usábamos todos los estudiantes de secundaria del país, eran otros tiempos y otros retos que enfrentar. Así lo hicimos, contaba con una pequeña pero muy eficiente planta orgánica, nos planteamos metas muy precisas y comenzamos a trabajar duramente y a lograr los objetivos previstos.

Me toco hacer frente a dos hechos trascendentales en los dos años al frente de la dirección, en primer lugar, celebrar las Bodas de Oro del colegio, algo que preparáramos con mucho esmero y que logramos con éxito con el apoyo de muchos exalumnos, a la ceremonia central asistió el Presidente de la Republica de la época y muchos exalumnos, otro hecho importante fue la celebración de las Bodas de Plata de egresados de mi promoción, ser el director de nuestro colegio en esos momentos y circunstancias significo mucho para mí en lo personal y profesional.

Mi experiencia profesional me dio la oportunidad de comandar diversas unidades y dependencias del ejército, pero ser director del Colegio Militar Leoncio Prado, fue algo especial, no era fácil acceder a este cargo, la vida me dio esta oportunidad y solo tengo que agradecer a Dios por la oportunidad que tuve de estar en la dirección de uno de los colegios con más historia y tradición de nuestro país.
Carlos Castilla Bendayán
Director CMLP 1992-1993

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