3.5.13. Director 2013: Walter Martin Bejares Alzamora – CMLP38

A finales del año 82, terminaba segundo de secundaria en un colegio de la ciudad de Chimbote y varios amigos del barrio donde crecí, deseaban postular al colegio militar de Trujillo pues era el más cercano y la verdad que yo también deseaba lo mismo pero, por varios motivos familiares no lo pude hacer, pues tuve que migrar a Lima. Sin embargo, mi anhelo no se vio frustrado por ese cambio pues al llegar a la capital, postulé al Colegio Militar Leoncio Prado y tras los exámenes de rigor, un 17 de marzo (mi cumpleaños) mi sueño se hizo realidad.


Postulante (definitivamente ahora no me colocaría un terno celeste)

Mis días en el CMLP transcurrieron entre los estudios, la banda de músicos y la enfermería (me dio tifoidea por comer cosas sin hervir en la calle).


Visita al CMLP – La enfermería

En esos tres años crecí un montón, tanto que mi polaca me quedaba muy corta y tras bajarle la basta le aumentaron más botones.


x

Mi vida militar no terminó en esas aulas de la Perla, pues mi vocación me llevó a continuar luciendo otro uniforme, esta vez de la Escuela Militar Chorrillos. No me fue tan mal, elegí el arma de Infantería, terminé siendo el Brigadier.

Como todo Leonciopradino, siempre anhele el deseo de poder dirigir mi alma mater y a Dios gracias, lo logré. Un gran reto, pues el Leoncio Prado había sido designado “colegio emblemático” y mientras la remodelación se llevaba a cabo, todo se trasladó al Fuerte Hoyos Rubio en el Rímac. Ahí fue donde realicé el relevo con el director saliente. El trabajo de mudarnos nuevamente a la Perla fue arduo, dejar las instalaciones que nos habían prestado por dos años, movilizar todo el mobiliario, adecuarnos a las nuevas instalaciones que no fueron terminadas, pues el pabellón central fue declarado patrimonio cultural del Perú y quedó tal cual.

Pese a la remodelación, a las instalaciones modernas, la mística y el espíritu siempre siguen siendo los mismos. Pasarán varias generaciones, pero siempre se respirará el mismo aire de camaradería y el mismo santo y seña: Alto el pensamiento como una bandera.

Walter Martin Béjares Alzamora, Coronel del Ejército de Perú, Cadete leonciopradino y Director de mi Colegio en el año 2013


x

Deja un comentario