El oscuro camino a la eternidad

JJLL2018, 
Certamen Cultural, Poesía
Categoría 4: Medalla de Bronce
Óscar Ruiz – CMLP29

 

El hombre, en su incierto periplo, encuentra diferentes escenarios que el destino depara para su vida, su historia, su rol. Sin importar lo amena que esta sea, el capítulo final será una tragedia. Juan tiene sesenta años sobre sus huesos cansinos y está viviendo angustiosa situación de salud. Arrastra solo y en reserva sus angustias para no involucrar a su familia. Hoy estaba sentado solo frente al escritorio de su médico, quien había salido en busca de los resultados de su último examen clínico.

El consultorio del médico tenía un no sé qué de raro y sombrío que siempre le hizo pensar que ya había estado antes en ese lugar. Colgaban de la pulcra pared algunos diplomas, fotografías familiares y lustrosas ilustraciones que contenían temas de neoplasias. Pero lo que atrajo su mirada fue un pequeño letrero debajo de un crucifijo donde se leía: «Nunca pierdas la fe». Entonces, sus frías y húmedas manos se juntaron para mirar el cuerpo herido del pequeño Cristo de yeso. Aprovechando la soledad del recinto, empezó a balbucear peticiones más que rezos, prometió tantas cosas que no le quedó saldo para el pecado.

Luego de una larga y angustiosa espera, se sobresaltó al escuchar el chirriar de la puerta y los pasos del galeno que, después de una tímida disculpa, se sentó frente a él. Le habló largo y sin tapujos, sin mentiras piadosas, porque «la verdad a medias es la más cobarde de las mentiras», le dijo. Juan siempre se ufanó de no temer a la muerte, de anhelarla y recibirla con una sonrisa de llegar a viejo. Pero todavía su espíritu estaba joven, ¿será que no se arruga como la carne con los años y el dolor físico? ¿Cómo entender que cada paso que tomamos en vida nos lleva a un camino que nos acerca a la muerte? Sin saberlo, elegimos la senda al inminente fin o al inicio de algo que no conocemos; depende como queramos verlo. Todos estos pensamientos y preguntas revoloteaban sin orden por su cabeza mientras caminaba sin rumbo luego de salir del consultorio médico.

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