9.08. CMLP VIII – 1951/53

RESEÑA DE LA 8VA PROMOCIÓN CMLP                                                      

Inicio como cadetes.- Un riguroso examen de admisión de alumnos que cursaban el segundo año de secundaria de toda la República era condición para ingresar al relevante Colegio Militar Leoncio Prado. En marzo de 1951, los que logramos aprobar y alcanzar las plazas vacantes nos convertimos en cadetes; Fue una selección como las efectuadas anteriormente en las que se confundían los estudiantes de todas las regiones del Perú. La situación social de los integrantes se puede sintetizar en las palabras de nuestro Brigadier General de la promoción, Carlos Calderón Chamochumbi, cuando escribió en el libro de Oro “Huellas”: ”En lo social, percibí lo relativo de nuestras apreciaciones: para varios de los provenientes de las clases acomodadas el ingreso al Colegio Militar significó una incomodidad, para los de la clase media casi un premio y para los de las clases más necesitadas el premio mayor”. “Huellas” fue editada el año 2013 por Kique Wong, Milo Delboy, Julio Orihuela, Paco Benaducci, Carlo Pareja y Miguelito Soldi.

Logros profesionales obtenidos al egresar del CMLP.- Sus integrantes egresaron en diciembre de 1953  obteniendo, posteriormente, las siguientes profesiones: 11 Abogados; 6 Administradores; 6 Arquitectos; 7 Contadores; 57 Ingenieros; 21 Médicos; 19 Militares; 6 Policías; 4 Odontólogos; 3 Químicos; 2 Diplomáticos; 1 Periodista; 1 Economista; 3 Pedagogos; 11 empresarios, ejecutivos, Industriales y otros.

Llevados por el cariño a nuestra alma mater un grupo de excadetes, los más entusiastas de nuestros hermanos: Eduardo Carranza Casas, Enrique Wong, Guillermo Valdivia Minaya (que bautizó a nuestra promoción con el sugerente nombre de “El Círculo Solidario”), y muchos otros, tuvieron la feliz idea de institucionalizarnos y lograr que la Octava se transformara en el grupo de sólida unión que nos caracteriza.

Nuestros profesores.- Sin excepción, nuestros maestros fueron personajes con modales caballerescos, respetables, doctos y disciplinados, con genuina vocación docente pedagógica. Su labor en las aulas, era edificante, los cadetes seguíamos con interés y reverencia los dictados de sus clases en las que patentizaban su elocuencia; todos ellos nos impresionaban por el empeño que ponían para dejarnos sus sabias enseñanzas; por ello perdura gratamente en nuestra memoria  el recuerdo de ellos y en nuestros corazones el cariño que con su trato nos modelaron.

El deporte: nuestra Divisa.- Fue parte esencial en la formación integral de los cadetes; fortaleció nuestro vigor físico y mental, transformándose en una estimulación para la confraternidad que amalgamó una verdadera unión de la promoción y, en ese ascender, al trascurrir setentaicinco años, nos sentimos orgullosos de que nuestra Octava Promoción, reforzada con cadetes de otro año, ganara el Primer Campeonato Nacional Juvenil de futbol del año 1953.

La Octava aplaudida por más de cuarentaicinco mil personas.- Día memorable para nuestro plantel militar fue el lunes 27 de octubre de 1952. Esa fecha, una compañía de Ciento ochenta cadetes de la Octava –entonces, cursando el cuarto año- en el antiguo Estadio Nacional “José Díaz” efectuaron una impecable exhibición de “Evoluciones de orden cerrado sin voces de mando y con armamento”; presentación marcial efectuada con ocasión de inaugurar la remodelación integral del mencionado Centro Deportivo Nacional en su flamante cancha de fútbol y con un público calculado en más de 45 mil personas que colmaron las nuevas graderías; tan gallarda y sincronizada fue la ejecución, que el público, de pie,  premió a los cadetes con un vigoroso y extenso aplauso.

Entre los miembros más destacados de la Octava Promoción mencionamos a los siguientes:

Coronel EP Juan Alvarado Trujillo.- En actitud heroica al tratar de salvar a su familia en un accidente acaecido en el rio Amazonas en Iquitos; luego de rescatar a sus esposa y dos de sus hijos, en el tercer intento perece cuando trataba de recuperar al tercero de su progenie.

Gastón Garreaud Capelo.- Artista de reconocida trayectoria en el país y en el extranjero, fue insigne dibujante, escultor, además de pintor. Sus obras pictóricas se exhibieron en el homenaje a César Vallejo el año 2015 en Washington- USA y en 1992 en París – Francia en la sede de la UNESCO.

Vicealmirante MGP Wálter Indacochea Queirolo.– Ejerciendo la Presidencia de la Federación Peruana de Voleybol, el equipo nacional femenino obtuvo el Subcampeonato en el 9º Campeonato Mundial de ese deporte realizado en la ciudad de Lima en 1982. Ha sido presidente de la Federación Peruana de Futbol; asimismo, Vicepresidente del Comité Olímpico Peruano; organizó y fundó los Juegos Deportivos Leonciopradinos razón por la fue nombrado Epónimo de dicha justa deportiva del presente año.

Ingeniero José Carlos Pomalaza Díaz.- Egresado de la Universidad de Ingeniería en la especialidad de Electrónica. Obtiene una becaen el Air Force Cambridge ResearchLaboratory en Bedford, Massachussets USA. Obtiene los grados de Master of Science, Engineer y Ph.D en la rama de Radio Ciencia, en el programa Internacional Fellowships de NASA de la Universidad de Stand Ford, California-USA. Al regresar al país trabaja en el proyecto SERLA de la UNESCO, para el estudio de la Teleducación por Satélite en Sudamérica. Más tarde, SERLA, lo nombra Investigador Principal para el Perú en el proyecto ERTS de NASA por lo que nuevamente viaja a USA, Canadá y México. En 1985 retorna al Perú y es  nombrado Presidente Ejecutivo del IGP. Ha sido Profesor Principal de la Escuela de Post Grado en Ingeniería Electrónica de la UNI y en Ingeniería de Sistemas de la Universidad de Lima.Es autor de varias publicaciones entre ellas tenemos:“Ensayo sobre desigualdad de Ingresos y el Pensamiento Económico”;“La gran empresa y el Perú”; también escribió tres novelas.

Ingeniero de Minas Pedro Hugo Tumialán de la Cruz.- Ha obtenido el Título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Ingeniería. Inicia su actividad Docente en la Universidad Nacional de Ingeniería, donde enseña Geología e Ingeniería Geológica. Realiza estudios de posgrado en la Universidad de Rolla-Missouri-USA entre 1966 a  1968, donde obtuvo el grado académico de Master of Science in Geology; beca de estudios dada por el convenio de la Ford Foundation y la Universidad Nacional de Ingeniería. Sus trabajos de estudios geológicos en diferentes tipos de yacimientos fueron expuestos en varios certámenes sobre minería y geología. El año 1976, en la XIII Convención de Ingeniería de Minas recibe el Premio Nacional de Minería al mejor trabajo expuesto en dicha Convención. La promoción 1980 de Ingenieros geólogos y la Ingenieros de Minas de 1967 de la UNI  llevan su nombre. Autor de valiosos trabajos de Investigación, entre ellos el “Compendio de yacimientos minerales del Perú” así como también tiene en su haber más de 250 publicaciones.

Ingeniero Carlos Hugo Javier Calderón Chamochumbi.- Nuestro Brigadier General, se destacó en el colegio por tener una empatía sin límites; debemos de citar la amplitud de su trabajo científico: Como ingeniero recibido en la UNMSM, su área fue Electromagnetismo, Relatividad, Espinotrónica y matemática aplicada; ha ocupado diferentes cargos en el Perú y en el extranjero; Investigador científico del Radio Observatorio de Jicamarca del Instituto Geofísico del Perú; Science in Electrical Engineering (B.S.E.E. otorgado por Massachussets Institute of Technology); Ph.D. otorgado por el Dartmuth College, en junio de 1972); docente investigador de la Universidad San Martín de Porres en el profesorado de Teoría de Campos y Seminario de Tesis: Electrónica; docente de la Universidad Mayor de San Marcos como profesor de Teoría de Campos y Seminario de Tesis: Electrónica; Docente de la Universidad Nacional Federico Villarreal como profesor de métodos Matemáticos I  y II. Ecuaciones Diferenciales Ordinarias y Seminario. En lo profesional, ha sido Gerente General de Entel Perú; Director General de la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial del Perú; Miembro de la Junta Permanente Nacional de Telecomunicaciones del Perú e Ingeniero de la Junta de Control de Energía Atómica del Perú. Entre sus múltiples investigaciones científicas y publicaciones es autor de: “Espejo Acústico con Inversiones del Tiempo”; “Sistema de Calentamiento por Inducción (Corrientes de Edy)”; “Deducción de la Fórmula de la Resistencia Esférica”; “Efectos Zeeman Normal”. Ha recibido, por su meritoria labor educativa, las Palmas Magisteriales en su máximo grado: “Amauta”

 

Mario Herrera – VIII CMLP

Primer (Y único)Campeonato Nacional Juvenil, en 1953

Días atrás, para ser más exactos el viernes pasado, recibí una llamada de nuestro presi, Kique Wong, quien me dijo: “qué mejor oportunidad, ahora, que se inician los Juegos Deportivos Leonciopradinos, para hacer una remembranza, después de 45 años, del equipo campeón nacional Juvenil de Fútbol del 53”. Me pareció una excelente idea y me comprometí a colaborar con una nota al respecto. Esa misma noche me senté en la sala de mi casa y comenzaron a desfilar por mi mente tantos gratos recuerdos.

No sabía cómo empezar; quizás algunos de ustedes se aburrirán al leer estas líneas pero también tengo la certeza que muchos otros recordarán y gozarán conmigo. Este equipo se formó gracias a la pupila y decisión de un gran Oficial, así, con mayúsculas, el comandante Víctor Villarán Rueda quien, como subdirector, era el hombre operativo del Colegio Militar. Cuando se dan las bases del Primer Campeonato Nacional Juvenil de Fútbol se inscribieron muchos equipos de todo el país (64). De los clubes de Primera división, cuatro de ellos tenían jugadores del CMLP Por reglamento de nuestro Colegio, para poder participar se tenía que conseguir el permiso del plantel. Es aquí cuando Villarán pensó que si había ese número de jugadores, ¿por qué no formar un equipo propio? Se reunió con el entrenador – Raúl Chappel y se convocó una preselección abierta de los tres años. Existían jugadores en cantidad; hasta cuatro jugadores por puesto de excelentes condiciones. En ese momento se decidió inscribir al equipo, pero como las bases no permitían participar a colegios se tuvo que presentar como “Club Leoncio Prado” Esto daba margen para conseguir algún refuerzo y, así es como nace la carrera futbolística de uno de los más grandes jugadores peruanos: Juan Seminario, hermano de Miguel, cadete de cuarto año, quien venía interdiario al Colegio pues no era precisamente muy pegado a los libros, dicho sea de paso. Así es como se dio la partida de nacimiento de un gran equipo, del cual me siento muy orgulloso por haber estado dentro de los promocionales que los conformaron. Al principio, éramos 18 y, al final, quedamos 13 de la Octava. Entre ellos estaban: “5 para las 6” Sensebé, el cholo Cashú, el Toro García, Mandril Valdivia, el Quieto Lenci, el Ponja Okada, Choricito Corvacho, Tortuga Melgarejo, el negro Palacios… también alternaron las dos “ratas”: Ward y Ayín; Conchini Zevallos, el loco Migliori, el gringo López Ródenas, Guillermo Arbe… y que me perdonen los que involuntariamente olvido. A ellos se sumaron Miguel Seminario, el pecoso Sacco Vértiz, el Colorao Rosselló, el Cholo Brandes, Nando Salaverry, de cuarto año; y los perros: E Muelón Franco, Natacha Rivero, el Pela(Raygada y el loco Seminario, el único no alumno en este grupo de hermanos, porque convivimos por más de tres meses y medio juntos. Nos levantábamos a las 6 de la mañana, hacíamos ejercicios hasta la 7.30 y, después, igual que todos, a clases. Al medio día partido de práctica de 90′ tres veces a la se-mana y con equipos de Primera; no salíamos los sábados porque los partidos eran los domingos; recién, después de los partidos, íbamos a nuestras casas. Como contraparte nos daban una salida extraordinaria el lunes o martes. Todo este sacrificio fue lo que permitió conseguir ese gran campeonato.

Volviendo a la inscripción, nos evaluaron y fuimos aceptados, y los dirigentes de la Asociación Central de Fútbol, dolidos por no haber obtenido el permiso de sus jugadores, nos pusieron en la serie más brava, alternando con Alianza , la “U”, Boys, Centro Iqueño, etc. para eliminamos porque solo clasificaba el campeón de cada serie. Y dimos la gran sorpresa… para ellos, por supuesto. Campeonamos en la serie, invictos. Recuerdo que definimos con el Alianza en el cual jugaba el Conejo Benites, otra gloria del fútbol peruano: Otoya, Bazán, y otros que altemaban en el primer equipo. Les ganamos 1 a 0, con gol del loco Seminario. Después del partido el camarín era una loquería; nos abrazábamos con el comandante Villarán y el teniente Merel, Raúl Chappel, los jugadores y nuestra “torcida” que nos acompañaba todos los partidos. Por supuesto, al día siguiente en el Colegio un reconocimiento fabuloso… son tantas las cosas qué narrarles al respecto… Otros compañeros que compartieron todos estos momentos maravillosos seguramente podrían contarles con más detalles. Según las bases del campeonato, en la rueda final se enfrentaban los campeones de las ocho series. Como habíamos campeonado invic-tos en la serie más brava, ya nos sentíamos campeones. El sábado previo a nuestro debut en la serie final, el 90 % del equipo nos desbandamos… fuimos a algún lugar de La Perla o en el Callao —no recuerdo exactamente—a una reunión donde nos atendieron muy ‘cariñosamente’ y bien rociados, por supuesto. Recuerdo que llegamos al CMLP alrededor de las 3 de la mañana. Al día siguiente nuestro primer partido fue con el Defensor Lima, en el Campo Obrero de La Victoria y… nos ganaron 1 a O. Demás está decirles que al día siguiente del partido ninguno daba la cara, hasta que vino el mayor Escudero, quien nos dio un sermón que para qué les cuento. Se acabaron nuestros privilegios. Por coincidencia estábamos ad portas de Fieestas Patrias y… nos mandaron a desfilar. Nos sentimos tan adoloridos que todos hicimos la formal promesa de no perder un punto más, y así fue. Los siguientes partidos no solamente ganamos sino goleamos y campeonamos con amplitud siendo premiados, al final del campeonato por el mismo presidente de la República, general Manuel Odría. Lo tragicómico de todo esto es que cuando iniciamos el torneo, el comandante nos ofreció que si campeonábamos el equipo completo viajaba a Caracas. En ese entonces el coronel director tenía una gran amistad con el general Pérez Jiménez, presidente de Venezuela. Como todos recordarán, lo tuvimos en el Colegio en una oportunidad. Al parecer los recursos no se dieron o, tal vez, fueron promesas para motivarnos. Para compensar no sé a qué oficial se le ocurrió la genial idea de subimos 10 puntos en el promedio del último control académico. Se imaginan, casi todos Distinguidos y, algunos, de Honor… fue una frustración.

Como anécdota: gracias a nuestra exitosa campaña le dimos partida de nacimiento en la dirigencia deportiva nacional al entonces jefe de equipo, mayor Gustavo Escudero, así como a nuestro técnico, Raúl Chappel porque a ambos los nombraron en los mismos cargos del equipo peruano que asistió al Primer Campeonato Sudamericano Juvenil con sede en Caracas, Venezuela. Lo demás es historia. Para las estadísticas: el goleador del campeonato fue el loco Seminario. Y del seleccionado peruano que viajó a Caracas, nueve fueron integrantes del CMLP. Cuatro de la gloriosa Octava: el Cholo Cashú, la tortuga Melgarejo, el Ponja Okada y el Quieto Lenci. La mayoría de nosotros alcanzamos a jugar en la categoría profesional vistiendo las casaquillas de los mejores equipos del fútbol peruano.

 

Libro75a_1, Fotos contenidas el el archivo WORD de la ReseñaCMLP08 de JCPomalaza-CMLP08.

Libro75a_2, Las fotos provistas por el Valmte Indacochea lunes 25JUN2018.04pm.

Cmlp08_2003Libro50A, El Libro de Oro de la CMLP08, digitalizado.

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